Nota Técnica | Brasil y las Propuestas de Armamento Nuclear en las Elecciones de 2026
En esta Nota Técnica
Introducción
En octubre de 2026 se celebrarán en Brasil las Elecciones Generales para los cargos de Presidente y Vicepresidente de la República; Gobernador y Vicegobernador; Senador; Diputado Federal y Estatal o Distrital, en el caso del Distrito Federal. El período electoral constituye un momento importante para el debate público sobre las políticas que podrán orientar la actuación del Estado brasileño durante los cuatro años siguientes, abarcando temas de relevancia nacional e internacional, como salud, educación, infraestructura, relaciones exteriores y, como tema central de esta Nota Técnica, seguridad.
En este sentido, han ganado espacio en el debate electoral propuestas favorables al desarrollo de armas nucleares por parte del Estado brasileño, así como a la denuncia (retiro) del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP). Tales propuestas suscitan serias preocupaciones en la sociedad brasileña con respecto a la conducción de los debates de políticas públicas en materia de desarme, seguridad y no proliferación nuclear.
Históricamente, el compromiso brasileño con la promoción de la paz se consolidó mediante la Constitución Federal de 1988 en el marco de las relaciones internacionales brasileñas, al establecer la defensa de la paz (art. 4.º, VI) como principio constitucional, sumado a los esfuerzos de la diplomacia brasileña por la conformación de una región pacífica, con especial destaque para su actuación ejemplar en iniciativas como el Tratado de Tlatelolco, que fue fundamental para conformar América Latina como una región libre de armas nucleares.
Ante este escenario, Dhesarme – Acción Brasileña por el Desarme Humanitario, como organización no gubernamental de la sociedad civil, sin fines de lucro y apartidaria, dedicada a promover y fortalecer el Desarme Humanitario como eje central para la protección de la seguridad humana y estatutariamente orientada por la consolidación del Derecho Internacional Humanitario (DIH) en Brasil, presenta esta Nota Técnica con el objetivo de contribuir a la cualificación del debate público sobre las propuestas de armamento nuclear del Estado brasileño.
La presente Nota Técnica busca, así, esclarecer concepciones relacionadas con la supuesta posibilidad de garantizar la paz mediante estrategias como la disuasión nuclear; presentar los impactos humanitarios asociados a las armas nucleares, desde la realización de sus pruebas hasta su utilización, poniendo de manifiesto las consecuencias ambientales y sociales irreversibles asociadas a ambas prácticas; y analizar la relación entre los elevados gastos militares destinados globalmente a la producción y al mantenimiento de estas armas y la disponibilidad de recursos públicos destinados a la protección y al bienestar de las poblaciones civiles, especialmente en el combate contra violaciones de derechos fundamentales, como el hambre, y la promoción del acceso a la salud, la educación y la infraestructura.
1. Brasil y su Compromiso Histórico con la No Proliferación Nuclear
Brasil ocupa una posición sólida en el régimen internacional de no proliferación nuclear, construida a lo largo de más de cinco décadas mediante sucesivos compromisos constitucionales, bilaterales, regionales y multilaterales. A partir de la redemocratización, el Estado brasileño reorientó su política nuclear hacia la transparencia y la cooperación internacional, proceso consolidado por la Constitución de 1988 y por posteriores adhesiones a instrumentos internacionales de verificación y desarme.
El Artículo 21, inciso XXIII, apartado "a", de la Constitución Federal de 1988 atribuye a la Unión el monopolio estatal sobre la investigación, extracción, enriquecimiento, reprocesamiento, industrialización y comercio de minerales nucleares y sus derivados, y determina que toda actividad nuclear en el territorio nacional solo será admitida con fines pacíficos y mediante aprobación del Congreso Nacional. La disposición prohíbe, por lo tanto, tanto la explotación privada del sector como la aplicación de tecnología nuclear para el desarrollo de armas.
La norma fue incorporada por la Asamblea Constituyente de 1987-88 en un contexto inmediatamente posterior al fin del régimen militar brasileño (1964-85), período durante el cual el Estado brasileño llevó adelante un programa nuclear paralelo, al margen de los mecanismos de control vigentes en aquella época, sin una conclusión declarada respecto de fines militares. La constitucionalización de la prohibición del uso militar de la energía nuclear está asociada a la reorientación de la política nuclear brasileña hacia parámetros de transparencia.
Cabe destacar que, a pesar del mencionado programa nuclear paralelo, todavía durante el régimen militar, en 1967, Brasil pasó a ser parte del Tratado para la Proscripción de las Armas Nucleares en la América Latina y el Caribe (Tratado de Tlatelolco), que estableció la primera zona libre de armas nucleares en una región densamente poblada del planeta. El tratado prohíbe la fabricación, recepción, almacenamiento, instalación, emplazamiento y cualquier forma de posesión de armas nucleares por parte de los Estados Parte en la región comprendida por el tratado.
El 18 de julio de 1991, Brasil y Argentina firmaron el Acuerdo para el Uso Exclusivamente Pacífico de la Energía Nuclear, mediante el cual ambos países renunciaron conjuntamente al desarrollo, la posesión y el uso de armas nucleares. El acuerdo creó la Agencia Brasileño-Argentina de Contabilidad y Control de Materiales Nucleares (ABACC), responsable de la administración de un Sistema Común de Contabilidad y Control (SCCC) de materiales nucleares, con inspecciones recíprocas entre ambos países. En diciembre de 1991, este acuerdo bilateral fue complementado por el Acuerdo Cuatripartito entre Brasil, Argentina, ABACC y la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), que estableció salvaguardias amplias sobre los materiales e instalaciones nucleares de ambos países, con inspecciones realizadas conjuntamente por ABACC y la AIEA. Desde diciembre de 1991, el Programa Nuclear Brasileño está sujeto a estas normas.
Desde 1998, Brasil es parte del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP), cuyos objetivos centrales son impedir la proliferación de armas nucleares, promover el desarme nuclear general y completo y fomentar la cooperación internacional para los usos pacíficos de la energía nuclear. El 11 de mayo de 1995, el tratado fue prorrogado por tiempo indefinido y actualmente cuenta con una adhesión prácticamente universal entre los Estados miembros de la ONU.
Brasil firmó el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (TPAN), aprobado por la Asamblea General de la ONU el 7 de julio de 2017, en la fecha de su apertura a la firma, el 20 de septiembre de 2017. El país participó activamente en las negociaciones que precedieron al tratado. La firma no fue seguida de ratificación, por lo que el tratado permanece sin plena vigencia para el Estado brasileño. En los términos del Artículo 2 del TPAN, Brasil y Argentina se encuentran entre los Estados que ya poseen un acuerdo de salvaguardias amplias con la AIEA.
Este conjunto normativo demuestra que el compromiso brasileño con la no proliferación nuclear deriva de un marco normativo consistente compuesto por diferentes instrumentos construidos a lo largo de décadas. El Estado brasileño consolida una trayectoria de cumplimiento continuo de los parámetros internacionales de no proliferación nuclear.
2. Las Elecciones de 2026 y las Propuestas de Desarrollar y Armar Nuclearmente al Estado Brasileño
Aunque el debate sobre una eventual capacidad nuclear militar brasileña no es nuevo, en los últimos años manifestaciones provenientes del ámbito político nacional han comenzado a asociar de manera más explícita la posesión de armas nucleares con la seguridad, la soberanía y la proyección internacional del país. Desde 2019, por ejemplo, ha aparecido en el debate público la afirmación de que la existencia de arsenales nucleares contribuiría a la preservación de la paz mundial, partiendo de la premisa de que los Estados dotados de estas armas estarían protegidos por la posibilidad de represalia.
La asociación entre armas nucleares y paz, sin embargo, se basa en una contradicción fundamental. La lógica de la disuasión nuclear se basa en la amenaza creíble del empleo de armamentos capaces de provocar consecuencias humanitarias catastróficas. Su efectividad depende, además, de que los Estados involucrados actúen de manera racional, dispongan de información precisa y mantengan sistemas de comando, comunicación y alerta plenamente funcionales. Tales supuestos, sin embargo, están sujetos a las limitaciones propias de las decisiones humanas y de los sistemas técnicos. En este sentido, la existencia de arsenales nucleares no elimina los riesgos de conflicto, sino que introduce factores adicionales de inestabilidad, como errores de cálculo, accidentes, fallas técnicas y procesos de escalada que pueden resultar en consecuencias irreversibles.
Más recientemente, el debate trascendió el ámbito de las manifestaciones políticas en torno a la disuasión nuclear. En 2025, se presentó en el Congreso Nacional una propuesta de enmienda a la Constitución relacionada con la posibilidad de desarrollar armamento nuclear por parte de Brasil, tema que volvió a ser defendido públicamente en el contexto electoral de 2026. Un cambio de esta naturaleza representaría una ruptura significativa con el marco jurídico que orienta la política nuclear brasileña, en particular con la determinación constitucional de que toda actividad nuclear en el territorio nacional solo será admitida con fines pacíficos. También suscitaría cuestionamientos ante los principios que rigen las relaciones internacionales de Brasil, entre ellos la defensa de la paz.
La modificación de la Constitución, por sí sola, tampoco eliminaría los compromisos internacionales asumidos por el Estado brasileño. La política brasileña de no proliferación está inserta en una arquitectura jurídica más amplia, que incluye, como ya se ha mencionado, el Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP), además de mecanismos regionales de verificación y de construcción de confianza mutua. El desarrollo de una capacidad nuclear militar exigiría, por lo tanto, una revisión profunda de la legislación interna y de los compromisos internacionales asumidos por el país, con implicaciones para la posición históricamente sostenida por Brasil en favor de la no proliferación nuclear.
En este contexto, también comenzó a defenderse, durante el debate electoral de 2026, la posibilidad de establecer el desarrollo de armas nucleares como un objetivo estratégico de largo plazo para Brasil. El horizonte temporal atribuido a la propuesta, sin embargo, no elimina sus potenciales efectos sobre la seguridad regional. La decisión de perseguir una capacidad nuclear militar podría alterar la percepción de los países vecinos acerca de las intenciones estratégicas brasileñas y poner bajo tensión una arquitectura regional de seguridad construida, entre otros elementos, sobre el compromiso de mantener a América Latina y el Caribe libres de armas nucleares.
Este impacto sería particularmente relevante en el Cono Sur, donde Brasil y Argentina han construido, a lo largo de décadas, mecanismos de cooperación, transparencia y verificación recíproca que permitieron superar antiguas desconfianzas en el ámbito nuclear. Una eventual decisión brasileña de desarrollar armamento nuclear podría debilitar estos avances, afectar la confianza construida entre ambos países y alterar una trayectoria marcada por la cooperación en favor de una dinámica de mayor competencia estratégica.
La experiencia de otros Estados demuestra, además, que la nuclearización no debe confundirse automáticamente con desarrollo o mayor seguridad. La experiencia india, por ejemplo, evidencia que la obtención de una capacidad nuclear militar implica costos económicos y de oportunidad significativos que no impidieron la profundización de la competencia estratégica con Pakistán. En América del Sur, una dinámica similar tendría el potencial de comprometer un entorno regional en el que la cooperación nuclear y la ausencia de arsenales atómicos constituyen elementos importantes de estabilidad.
Además, la eventual implementación de un programa de esta naturaleza y los cambios necesarios en el posicionamiento jurídico y diplomático brasileño podrían acarrear costos significativos para el país, incluidas restricciones a la cooperación científica y tecnológica, pérdida de confianza y credibilidad internacional y la adopción de medidas restrictivas, incluso de carácter económico. El debate sobre el desarrollo de armas nucleares por parte de Brasil, por lo tanto, trasciende la dimensión estrictamente militar o tecnológica. Sus posibles efectos alcanzan los compromisos jurídicos asumidos por el Estado brasileño, las relaciones construidas con los países de la región, su inserción internacional y las condiciones de seguridad regional. En este sentido, propuestas de esta naturaleza requieren un análisis amplio de sus implicaciones jurídicas, diplomáticas, económicas, estratégicas y humanitarias.
3. Armas Nucleares: Impactos Humanitarios, Gastos Militares y Brasil
El desarrollo de armas nucleares por parte de Brasil no implicaría necesariamente la realización de pruebas nucleares. Esta posibilidad, sin embargo, no puede ser descartada. Desde el punto de vista estratégico, una eventual prueba podría cumplir una doble función: técnica, al permitir evaluar el rendimiento y la confiabilidad del artefacto; y política, al demostrar capacidad tecnológica, científica e industrial. Esta demostración, sin embargo, podría producir consecuencias humanitarias y ambientales significativas y duraderas, derivadas de la exposición a la radiación y de la contaminación de poblaciones, territorios y ecosistemas.
Es importante considerar, en este sentido, la experiencia histórica de las más de 2.000 pruebas nucleares realizadas desde 1945, incluidas pruebas atmosféricas, subterráneas y submarinas. Muchas de estas pruebas fueron realizadas en territorios colonizados o periféricos y afectaron de manera particularmente grave a pueblos indígenas y comunidades locales, que permanecieron expuestos a las consecuencias humanas, sanitarias y ambientales de estas actividades. Estados Unidos, Francia y el Reino Unido, por ejemplo, realizaron pruebas en las Islas Marshall, la Polinesia Francesa y áreas desérticas de Australia. La distribución desigual de estos riesgos e impactos, asociada a las relaciones de poder que determinaron la elección de los lugares de prueba, y bajo la premisa de la búsqueda del “desarrollo”, ha sido caracterizada por diversos especialistas como “colonialismo nuclear”.
Desde esta perspectiva, la lógica estratégica inherente a las pruebas nucleares, basada en la transformación de determinados territorios y poblaciones en verdaderas zonas de sacrificio, contrasta con el discurso diplomático brasileño de búsqueda de la paz y, especialmente en este caso, de la autodeterminación de los pueblos (principios presentes en el Artículo 4.º de la Constitución Federal de 1988) y de la crítica a las estructuras de poder heredadas del colonialismo. Más allá de las pruebas, el propio uso de estas armas, como lo demuestran los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki, evidencia la dimensión de sus consecuencias humanitarias, a las que se suma el riesgo permanente de empleo intencional o accidental.
Más allá de la posible realización de pruebas nucleares, es imprescindible considerar los costos asociados al desarrollo de un arsenal nuclear brasileño. Además de las inversiones iniciales en investigación, infraestructura y desarrollo tecnológico, el mantenimiento de una capacidad nuclear militar exigiría recursos continuos para seguridad, mantenimiento, modernización y eventual sustitución de los arsenales. Según ICAN, los nueve Estados nuclearmente armados gastaron aproximadamente US$119 mil millones en armas nucleares en 2025. Incluso los gastos relativamente menores, como los de Corea del Norte, representaron más de US$650 millones, recursos que podrían destinarse a áreas como salud, educación, infraestructura y enfrentamiento al cambio climático.
En el caso brasileño, esta cuestión adquiere particular relevancia ante las demandas existentes de inversiones en áreas esenciales, como salud, educación, infraestructura y enfrentamiento al cambio climático. La eventual adopción de un programa nuclear armamentista constituiría, por lo tanto, una decisión de largo plazo sobre la asignación de recursos públicos y las prioridades estratégicas del Estado. El debate trasciende así la cuestión de la capacidad técnica de Brasil para desarrollar un arma nuclear y alcanza una elección más amplia sobre qué políticas, prioridades y proyectos de desarrollo pretende financiar el país.
Conclusión
A partir de los elementos analizados en esta Nota Técnica, se observa que las propuestas de desarrollo de armas nucleares por parte de Brasil presentan incompatibilidades significativas con el marco jurídico, diplomático y estratégico que históricamente orienta la política nuclear brasileña. En el plano interno, una iniciativa de esta naturaleza entraría en conflicto con la Constitución Federal de 1988, que establece el uso de la actividad nuclear exclusivamente con fines pacíficos y consagra, entre los principios que rigen las relaciones internacionales del país, la defensa de la paz y la autodeterminación de los pueblos. En el plano internacional, representaría un cambio profundo con respecto a la trayectoria construida por Brasil en materia de no proliferación y desarme nuclear y a los compromisos asumidos mediante el Tratado de Tlatelolco, el Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares y los mecanismos de verificación establecidos en el ámbito de la ABACC.
Una eventual decisión brasileña de desarrollar armamento nuclear también produciría implicaciones para la seguridad regional. La condición de América Latina y el Caribe como región libre de armas nucleares es resultado de décadas de cooperación, mientras que Brasil y Argentina construyeron mecanismos de transparencia, verificación y confianza mutua que contribuyeron a superar antiguas desconfianzas en el ámbito nuclear. Un cambio en la política brasileña podría debilitar estos avances, alterar la percepción de los países vecinos sobre las intenciones estratégicas de Brasil e introducir nuevas tensiones en una región cuya experiencia demuestra la posibilidad de construir seguridad mediante la cooperación y la no proliferación.
El debate trasciende la capacidad tecnológica de Brasil para desarrollar un arma nuclear. Se trata de una elección con implicaciones jurídicas, diplomáticas, económicas, estratégicas, ambientales y humanitarias. Las consecuencias históricas del empleo y de las pruebas de estos armamentos, así como los costos asociados a su mantenimiento, demuestran la necesidad de considerar sus efectos sobre la población civil, el medio ambiente y la asignación de recursos públicos. En este sentido, las propuestas presentadas en el contexto político y electoral de 2025 y 2026 deben ser evaluadas a la luz de la trayectoria brasileña de no proliferación y desarme, de los compromisos internacionales asumidos por el país y de los posibles efectos de un cambio de esta magnitud sobre la seguridad de Brasil y de la región.
Dhesarme – Acción Brasileña por el Desarme Humanitario
Foz do Iguaçu, 08 de septiembre de 2026
Referencias
Brasil. Constituição da República Federativa do Brasil de 1988. Brasília, DF: Presidência da República, 1988. https://www.planalto.gov.br/ccivil_03/constituicao/constituicao.htm.
Brasil. Decreto n° 2.864, de 7 de Dezembro de 1998. Promulga o Tratado sobre a Não-Proliferação de Armas Nucleares, assinado em Londres, Moscou e Washington, em 1º de julho de 1968. Diário Oficial da União, Brasília-DF, 7 dez. 1988.
Brasil. Decreto n° 1.246, de 16 de Setembro de 1994. Promulga o Tratado para a Proscrição das Armas Nucleares na América Latina e no Caribe (Tratado de Tlatelolco), concluído na Cidade do México, em 14 de fevereiro de 1967, e as Resoluções números 267 (E-V), de 3 de julho de 1990, 268 (XII), de 10 de maio de 1991, e 290 (VII), de 26 de agosto de 1992, as três adotadas pela Conferência Geral do Organismo para a Proscrição das Armas Nucleares na América Latina e no Caribe (OPANAL), na Cidade do México. Diário Oficial da União, Brasília-DF, 16 set. 1994.
Center for Arms Control and Non-Proliferation. India and Pakistan. Center for Arms Control and Non-Proliferation. https://armscontrolcenter-org.translate.goog/countries/india-and-pakistan/?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=pt&_x_tr_hl=pt&_x_tr_pto=tc&_x_tr_hist=true.
Alessandro Facure. (2026). A confiança se constrói. Interesse Nacional. https://interessenacional.com.br/portal/a-confianca-se-constroi/?fbclid=PAdGRleAT-XaRwZG9mAmZkaWQWUNWdDNGiSvevlxLTKCSQtFhb4tmtfmV4dG4DYWVtAjExAHNydGMGYXBwX2lkDzEyNDAyNDU3NDI4NzQxNAABpzWyEyOC2IO1RlkxJsb08AxRRKWTjb9iquq-NPMqYHU3lSZ6BYhsoIsMtFTU_aem_rSQJjMx9AttUj5wGk1z5cw.
ICAN. The Human Cost of Nuclear Testing. International Campaign to Abolish Nuclear Weapons (ICAN). https://www-icanw-org.translate.goog/nuclear_tests?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=pt&_x_tr_hl=pt&_x_tr_pto=tc
MARTINS, Antônio Eduardo Senna. (2023). O Artigo 4º da Constituição Federal de 1988: Princípios das Relações Internacionais do Brasil. Jusbrasil. https://www.jusbrasil.com.br/artigos/o-artigo-4-da-constituicao-federal-de-1988-principios-das-relacoes-internacionais-do-brasil/1974811899
Norwegian People’s Aid (2026). Is it Safe? A Framework for Assenting and Addressing the Ongoing Humanitarian and Environmental Consequences of Nuclear Testing. Nowrgian People’s Aid. https://www.npaid.org/publications/is-it-safe-a-framework-for-assessing-and-addressing-the-ongoing-humanitarian-and-environmental-consequences-of-nuclear-testing
Ramesh Thakur. (2014). The inconsequential gains and lasting insecurities of India's nuclear weaponization. International Affairs. https://doi.org/10.1111/1468-2346.12159
Robert Jacobs. (2013). Nuclear conquistadors: military colonialism in nuclear test site selection during the Cold War. Asian Journal of Peacebuilding https://www.academia.edu/5282072/Nuclear_Conquistadors_Military_Colonialism_in_Nuclear_Test_Site_Selection_during_the_Cold_War.
Valkiria Irineu. (2026). Gastos Militares com Armas Nucleares em 2025 Registram Alta de 19%. Dhesarme. https://www.dhesarme.org/post/gastos-militares-com-armas-nucleares-em-2025-registram-alta-de-19.




Comentarios